Desde 2010, en el Centro Yo Soy, se dan clases de Yoga
Infantil Familiar, donde han participado niños y niñas de variadas edades (de 1
a los 12 años de edad) junto a adultos significativos, en su mayoría madres,
algunos padres, tías y hermanos/as.
Cada sábado a las 10:30, comienza la aventura de una hora,
que entrega la oportunidad de aprender juntos sobre el cuerpo, las emociones,
la mente, el espíritu, en la experiencia.
Luego de la primera parte enfocada en la respiración
(pranayama) y los asanas, llega el momento mágico de buscar la unidad con el
todo a través de una actividad. Una de las técnicas favoritas de todos y todas
es la pintura y el dibujo que, en silencio, va revelando, descubriendo y liberando
nuestro interior.
Aquí publicamos algunos ejemplos.
Muy reconocido en la
meditación es el trabajo de colorear mandalas: de manera libre se eligen
colores y tipos de lápices, a veces se ocupa témpera y también tiza. El color
va expresando la vibración de la persona.
Otro trabajo es la lectura de cuentos, de los cuales se pide
ilustrar una escena. Se refuerza la comprensión del lenguaje y en especial se
exploran las emociones que surgen de las historias.
Finalmente, un ejercicio más introspectivo es el
autorretrato, donde la persona (niño, niña, adulto, adulta) investiga cómo
puede dar forma en el papel a su propia imagen.
Cada una de estas acciones va ilustrando el estado
emocional, mental y espiritual de la persona, sirviendo de bitácora para
planear las sesiones siguientes de yoga.

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