Luego del terremoto del 16 de Septiembre de 2015, las réplicas
nos han ido manteniendo en un estado de alerta permanente. Esa alerta
que te mantiene atento o atenta cada vez que suena o se empieza a
mover la tierra, de forma biológica te prepara, a través del
miedo, para actuar en pos de sobrevivir.
La adrenalina que es el neurotransmisor del miedo se libera en las glándulas suprarrenales que están relacionadas, por supuesto, con el centro energético chakra raíz o muladhara. Como su nombre lo indica esta rueda energética es nuestra raíz y conexión con la Tierra; su tema es la sobrevivencia y el miedo es su desafío.
Un chakra raíz armonizado es sinónimo de una profunda confianza en el universo y el devenir. Sin embargo, los constantes temblores pueden mermar esta confianza ya que naturalmente hay secreción de adrenalina y cada vez que sentimos miedo y no actuamos, se va acumulando en forma de toxina especialmente en los músculos y tendones de las piernas, brazos y espalda.
Esto, sencillamente, porque la adrenalina nos prepara para correr o pelear. Diferenciamos este miedo natural del miedo provocado por pensamientos recurrentes de tragedias o desastres, porque ahí la causa está en un ineficaz manejo de la mente y no en una situación que exige actuar para sobre vivir
.
En el Yoga hay varias asanas, respiraciones y ejercicios que nos ayudan a liberar el miedo y eliminar las toxinas acumuladas en los tejidos del cuerpo físico. Vamos a revisar unos botones sacados de la técnica del Brain Gym.
Botones del Cerebro
Un auto-masaje en las zonas indicadas donde se encuentran ciertas terminales nerviosas, nos ayudan a bajar los niveles de adrenalina, proveyendo calma y despejando la mente.
Los botones del cerebro se encuentran bajo las clavículas, a un lado y otro del esternón y sobre la costilla que sigue hacia abajo. En ese espacio entre los huesos, con el pulgar e índice de una mano, vamos a masajear circularmente con la yema de los dedos. Con el pulgar de la otra mano masajeamos dentro o alrededor del ombligo. Esto se realiza por un minuto o más, en conjunto con una respiración profunda y calmada. Podemos estirar los brazos y realizar la combinación contraria.
Además de bajar los niveles de adrenalina, este auto-masaje también estimula una mayor oxigenación al cerebro, de ahí su nombre, por lo que nos permite mayor claridad mental, especialmente para realizar labores intelectuales o que requieren gran concentración.
Si lo practicamos todos los día por una o dos semanas, el solo hecho de tocar estos puntos activan el proceso, por lo que lo podemos usar en las situaciones que lo requieran.
¡Bendiciones!
Param Nam Singh
La adrenalina que es el neurotransmisor del miedo se libera en las glándulas suprarrenales que están relacionadas, por supuesto, con el centro energético chakra raíz o muladhara. Como su nombre lo indica esta rueda energética es nuestra raíz y conexión con la Tierra; su tema es la sobrevivencia y el miedo es su desafío.
Un chakra raíz armonizado es sinónimo de una profunda confianza en el universo y el devenir. Sin embargo, los constantes temblores pueden mermar esta confianza ya que naturalmente hay secreción de adrenalina y cada vez que sentimos miedo y no actuamos, se va acumulando en forma de toxina especialmente en los músculos y tendones de las piernas, brazos y espalda.
Esto, sencillamente, porque la adrenalina nos prepara para correr o pelear. Diferenciamos este miedo natural del miedo provocado por pensamientos recurrentes de tragedias o desastres, porque ahí la causa está en un ineficaz manejo de la mente y no en una situación que exige actuar para sobre vivir
.
En el Yoga hay varias asanas, respiraciones y ejercicios que nos ayudan a liberar el miedo y eliminar las toxinas acumuladas en los tejidos del cuerpo físico. Vamos a revisar unos botones sacados de la técnica del Brain Gym.
Botones del Cerebro
Un auto-masaje en las zonas indicadas donde se encuentran ciertas terminales nerviosas, nos ayudan a bajar los niveles de adrenalina, proveyendo calma y despejando la mente.
Los botones del cerebro se encuentran bajo las clavículas, a un lado y otro del esternón y sobre la costilla que sigue hacia abajo. En ese espacio entre los huesos, con el pulgar e índice de una mano, vamos a masajear circularmente con la yema de los dedos. Con el pulgar de la otra mano masajeamos dentro o alrededor del ombligo. Esto se realiza por un minuto o más, en conjunto con una respiración profunda y calmada. Podemos estirar los brazos y realizar la combinación contraria.
Además de bajar los niveles de adrenalina, este auto-masaje también estimula una mayor oxigenación al cerebro, de ahí su nombre, por lo que nos permite mayor claridad mental, especialmente para realizar labores intelectuales o que requieren gran concentración.
Si lo practicamos todos los día por una o dos semanas, el solo hecho de tocar estos puntos activan el proceso, por lo que lo podemos usar en las situaciones que lo requieran.
¡Bendiciones!
Param Nam Singh
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